La memoria de un país

Exposición permanente

Vapor y nación

A lo largo del siglo XVIII, una vez superada la derrota de 1714, Cataluña inaugura un periodo de crecimiento económico en el que se sientan las bases de la Revolución Industrial. La especialización agraria, la aparición de las manufacturas de algodón y la apertura del comercio con América son algunas de las claves de ese proceso.

La industrialización se inicia a partir de 1830, fundamentada en el sector textil. Fábricas de vapor y colonias industriales configuran un nuevo modelo económico que transforma la geografía y la sociedad catalanas. El crecimiento de las ciudades corre en paralelo a la extensión de dos nuevas clases sociales: la burguesía industrial y la clase obrera.

La construcción del Estado liberal español encuentra respuesta, en Cataluña, en el carlismo, el republicanismo federal y las campañas proteccionistas. Al mismo tiempo, se inicia la Renaixença, un movimiento de revitalización de la lengua y cultura catalanas que tiene una importancia capital en la formación de la conciencia nacional.

Pervivencias y nuevas ideas

Durante la crisis del Antiguo Régimen, en la Monarquía Hispánica tiene lugar un intento de racionalizar las estructuras del Estado. Se aplican reformas ilustradas para hacer más eficiente la política, el comercio, la industria y las infraestructuras. Este sistema se llama «despotismo ilustrado», y, como en otras partes de Europa, su máximo ideario es «todo para el pueblo pero sin el pueblo».

En Cataluña, el absolutismo borbónico recibe el nombre de Real Acuerdo. Es un sistema centralista y dual de gobierno representado por el Capitán General y la Real Audiencia, aunque sin unidad interna a causa de las discrepancias entre el militarismo del primero y el civismo de la segunda.

Las ideas ilustradas y la preocupación por la modernización están presentes en la sociedad catalana desde finales del siglo XVIII con un carácter utilitario y práctico, fundamentado en el estudio de las ciencias experimentales y en la formación técnica de los trabajadores. Antoni de Capmany, representante en Madrid del Ayuntamiento de Barcelona y de la Junta de Comercio del Principado de Cataluña, impulsa este nuevo ideario reformador aunque defiende la idoneidad de los gremios.

Junta de Comerç de Barcelona

Junta de Comerç de Barcelona

La gran transformación. Un profundo cambio económico

Cataluña en el siglo XVIII apuesta decididamente por la especialización vitícola en régimen de cepa muerta, un hecho clave en el crecimiento económico del Principado. La exportación desde el puerto de Salou de vino y aguardiente, primero hacia la Europa septentrional y después hacia el mercado americano en menor proporción —nunca por encima del 37 % del total—, permite acumular capitales e importar materias primas como el algodón y el lino, básicos para el surgimiento de una nueva industria textil local. Las nuevas protofábricas viven en Barcelona uno de los momentos más vigorosos de toda Europa en la producción de indianas y pintados.

En el campo, las diversas industrias manufactureras conviven con los trabajos agrícolas y preparan laboralmente a la población rural para la futura Revolución Industrial. En un contexto de crecimiento demográfico, el objetivo de aplicar políticas mercantilistas (aumento de las exportaciones y protección de la producción local) incentiva la ocupación laboral de amplios sectores de la población.

Prensa de vino

Prensa de vino

Industrias del siglo XVIII

Sociedad y vida cotidiana

Aunque la sociedad catalana durante la crisis del Antiguo Régimen sigue siendo estamental, el crecimiento económico favorece una mayor complejidad social. Los cambios afectan a la vida cotidiana en general. Los nuevos paradigmas mentales y sociales alteran aspectos del trabajo, la alimentación, las formas de ocio y las relaciones entre sexos.

Las principales actividades de ocio en Cataluña son el teatro; la música —las obras de Haydn tienen una gran difusión—; los bailes públicos o privados, en especial los de máscaras; las exposiciones de productos artesanales, de personajes de cera, y de animales y personas con rasgos físicos especiales; las marionetas; las sombras chinescas, y el despegue de globos aerostáticos. A causa de la «peligrosidad» del ocio, las administraciones se afanan en gestionarlo para garantizar el orden social y obtener ingresos mediante la venta de entradas.

La xocolatada

La xocolatada

Revueltas, revoluciones, reformas

Cataluña vive en siglo XIX una gran inestabilidad política. A partir de 1793 y hasta 1833, el país conoce la crisis definitiva del Antiguo Régimen y la introducción del liberalismo prefigura un nuevo modelo de sociedad que encuentra, sin embargo, una fuerte resistencia en el carlismo. Este movimiento conservador y tradicionalista tiene una fuerte implantación en determinadas comarcas y provoca un largo conflicto armado.

Las pugnas entre liberales y absolutistas, durante el reinado de Fernando VII, y entre moderados y progresistas, durante el reinado de Isabel II, ponen de manifiesto las dificultades para consolidar un Estado liberal moderno en el conjunto de España. En la segunda mitad de siglo, las ideas democráticas y la aparición del movimiento obrero, desempeñan un papel fundamental en la movilización política y la transformación del país.

Cronología

En guerra contra Francia

El estallido de la Revolución francesa provoca una serie de guerras entre las potencias absolutistas europeas y la Francia revolucionaria. Los catalanes sufren en primera persona las consecuencias de esos conflictos.

1793-1795

Inicio de la Guerra de la Independencia española

Napoleón ocupa la península ibérica y corona a su hermano José Bonaparte como rey de España. Los diferentes territorios se sublevan y resisten el ejército invasor. En 1809, tras un largo asedio, los franceses ocupan Girona.

1808

Annexión de Cataluña al Imperior Francés

En un intento de ganarse el favor del país, Napoleón separa Cataluña del reino de España y la anexiona el Imperio francés. Esa política de acercamiento cuenta con el visto bueno de una parte de la burguesía, pero no obtiene los resultados esperados.

1812

Constitución de Cadiz

Las Cortes de Cádiz proclaman la primera Constitución liberal española. Conocida como La Pepa, establece una monarquía basada en el parlamentarismo, la soberanía nacional y la división de poderes. También recoge una amplia declaración de derechos.

1812

Restablecimiento del Absolutismo

El fin de la guerra de la Independencia supone el retorno de Fernando VII como rey de España. El monarca deroga la Constitución de Cádiz y restablece el absolutismo.

1814

Trienio Liberal

El pronunciamiento del coronel Riego obliga a Fernando VII a jurar la Constitución de Cádiz. La Santa Alianza, sin embargo, envía un ejército para acabar con los liberales. En ese periodo se produce la pérdida definitiva de buena parte de las colonias americanas.

1820 - 1823

Primera Guerra Carlista

Tras la muerte de Fernando VII, sube al trono Isabel II, que cuenta con el apoyo de los liberales. El hermano de Fernando, Carlos María Isidro, se levanta en armas con el apoyo de los sectores más conservadores. El conflicto se vive con intensidad en Cataluña y rebrota en dos ocasiones a lo largo del siglo.

1833 - 1840

La Gloriosa

La revolución de septiembre supone el destronamiento de Isabel II y el inicio del denominado Sexenio Democrático. Sectores populares, republicanos y liberales progresistas protagonizan la revuelta conocida como La Gloriosa. El general Prim se convierte en el político más importante del nuevo régimen.

1868

Primera República

El asesinato del general Prim y el fracaso del intento de consolidar una monarquía democrática en la figura de Amadeo de Saboya, llevan a la proclamación de la Primera República Española. La República, sin embargo, sufre fuertes convulsiones y es el preludio de la Restauración borbónica.

1873

Guerra de Cuba

La segunda guerra de Cuba, iniciada en 1895, termina en 1898 con la intervención de los Estados Unidos de América y la derrota de la flota española. Como consecuencia, España pierde Cuba, Puerto Rico y Filipinas, los últimos territorios de ultramar.

1898

La industrialización del vapor

Tras el impulso económico del siglo XVIII, Cataluña experimenta durante el siglo XIX las transformaciones económicas y sociales derivadas de la industrialización. Una vez terminada la primera guerra carlista (1833-1840), el crecimiento industrial, ya iniciado en la década anterior, se acelera con la introducción generalizada de la máquina de vapor.

La industrialización, basada sobre todo en el sector textil, configura una geografía particular que transforma el territorio. En las localidades manufactureras tradicionales como Barcelona, Terrassa o Sabadell se instalan los llamados «vapores», fábricas que atraen a miles de trabajadores procedentes de zonas rurales. Al mismo tiempo, en las cuencas fluviales se instalan las colonias industriales, que aprovechan la energía hidráulica.

Fábrica textil

Fábrica textil

La sociedad industrial

Con la industrialización, Cataluña conoce los avances y los conflictos derivados de una sociedad capitalista. La burguesía catalana toma conciencia y se organiza políticamente para defender sus intereses en las Cortes españolas. Las campañas a favor del proteccionismo a la industria chocan con los intereses de buena parte del Estado, donde aún predomina una estructura económica tradicional.

Por su parte, la clase obrera también se organiza ante las lamentables condiciones de vida a las que se ven sometidos muchos trabajadores. Las agrupaciones obreristas crecen y, a partir de la segunda mitad de siglo, el surgimiento de partidos políticos y sindicatos conectados con el movimiento obrero internacional desempeñan un papel clave en las movilizaciones sociales y los conflictos políticos del país.

La burguesía industrial

La burguesía industrial

La mujer en la fábrica

La mujer en la fábrica
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Coros de Clavé

Josep Anselm Clavé és el fundador del movimento coral de Catalunya. 

Renaixença, civismo y nacionalismo

La influencia del Romanticismo y de las corrientes culturales europeas de la época, generan la Renaixença, un movimiento de revitalización de la lengua y la cultura catalanas que afecta a todos los ámbitos de la creación y a todas las clases sociales. Los autores de la Renaixença, conectan la sociedad catalana con su tradición histórica y tienen una importancia capital en la formación de una conciencia nacional.

A lo largo del siglo XIX, los diversos conflictos con el Estado y el dinamismo propio de la sociedad catalana, con toda su complejidad, riqueza y contradicciones, sientan las bases del futuro catalanismo político. En 1880, se celebra el primer Congreso Catalanista y dos años después se constituye el Centro Catalán, que tiene entre sus primeras acciones la presentación de un memorial de agravios al rey Alfonso XII.

Renaixença conservadora y Renaixença popular

Renaixença conservadora y Renaixença popular
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Oda a la Patria

Publicado en el año 1833 en el periódico El Vapor, este poema se considera el principio de la Renaixença literaria.

Las transformaciones urbanas

Los cambios sociales y el crecimiento de la población obligan a adecuar el espacio urbano a las nuevas exigencias. El derribo de las murallas que encierran las ciudades y la construcción de ensanches y nuevos barrios planificados con racionalidad urbanística son un primer paso. En el caso de Barcelona, las murallas se derriban en 1854 y se implementa el Plan Cerdà, que construye el Eixample.

Las ciudades se dotan de equipamientos diversos. El alcantarillado y el suministro de agua a las viviendas se generalizan y suponen un hito trascendental para la mejora de las condiciones de vida. La gasificación contribuye al alumbrado de las calles y el transporte se moderniza con tranvías de tracción animal.

El ensanche de Cerdà

El ensanche de Cerdà

El modernismo

El modernismo es la corriente artística y cultural dominante en el mundo occidental en el cambio de siglo. En Cataluña, se nutre de un momento histórico que le otorga un carácter muy particular. Las ciudades crecen, acogiendo la nueva arquitectura, y la necesidad de modernizar la sociedad y la cultura, en el marco de las sucesivas crisis políticas, se convierte en una prioridad para los intelectuales locales.

Figuras tan destacadas como Antoni Gaudí, Joan Maragall, Ramon Casas o Santiago Rusiñol, expresan su espíritu transformador desde diferentes sensibilidades y sitúan la cultura catalana en primera línea. La arquitectura, la música, el teatro, la literatura y también el ensayo político se imbuyen del espíritu del modernismo y tienen un gran impacto en la sociedad de la época.

El hospital de Sant Pau

El hospital de Sant Pau