Más allá de las trincheras (1936-1939). Fotografías de Alec Wainman

Tierra y pueblo

Además de captar el estrés cotidiano y la tristeza de la vida en un país roto por la guerra, Alec Wainman tomó consciencia de muchas otras cosas que le rodeaban. Con su instinto fotográfico y su fiel compañera, su cámara Leica, supo captar la belleza del pueblo de Cataluña en sus paisajes, en su patrimonio industrial y en su arte. Aunque las fotografías de aquella época eran en blanco y negro, nos transmiten la esencia y la luz de su visión. Cuarenta años más tarde, cuando se jubiló, Wainman se dedicó plenamente al estudio del catalán mientras escribía las memorias de sus años en España que acompañarían sus fotografías.

Los colores del Mediterráneo

«Los colores de la primavera eran increíbles. Había como mínimo diez tonos diferentes de verde además de los tonos turquesa o morados del Mediterráneo, el blanco brillante de las casas y la vetusta textura arenosa de los acantilados. Las únicas notas discordantes de esa escena totalmente bucólica eran las voces estridentes de las mujeres catalanas remendando las redes desgarradas por el peso de la captura de la noche.»

Descripción de Tossa de Mar por Alec Wainman

Galeria fotogràfica