Más allá de las trincheras (1936-1939). Fotografías de Alec Wainman

Solidaridad mundial en la Guerra Civil

Unos cinco mil voluntarios, entre médicos, enfermeras, conductores de ambulancia y auxiliares, vinieron de todo el mundo para ofrecer asistencia sanitaria a la República. Los Comités Sanitarios Populares consiguieron recoger una importante cantidad de dinero para poder llevar a cabo su labor. A pesar de trabajar en unas condiciones muy difíciles (carreteras precarias, falta de luz, instalaciones improvisadas, falta de medicamentos básicos...), en el ámbito médico se hizo historia en la cirugía de trauma, las transfusiones de sangre y la organización de la actividad quirúrgica en las proximidades del frente. Son considerados los precursores del MASH norteamericano (Hospital Móvil Quirúrgico del Ejército) y de la organización francesa Médicos Sin Fronteras. Muchos de los voluntarios eran apolíticos, y se convirtieron en héroes desconocidos, como el doctor Doug Jolly, cirujano de Nueva Zelanda, y la enfermera australiana Ada Hodson.

Después de la retirada, en 1939, se creó una red humanitaria de apoyo para los exiliados españoles y para la diáspora internacional.

La misión sanitaria en el frente de Aragón

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